DISCURSO DEL EMBAJADOR EN ENCUENTRO NACIONAL DE CUBANOS EN BRASILIA

Hace apenas unas semanas, se celebraron el III Encuentro Regional de Cubanos Residentes en América Latina y el Caribe en Panamá, el encuentro de cubanos en EEUU en Washington con la presencia de nuestro canciller,  y el XII Encuentro Regional de Cubanos Residentes en Europa,  realizado en Italia. Todos fueron auspiciados y organizados por las comunidades de cubanos residentes en esos territorios.

Una vez más, la defensa de la soberanía y la independencia de Cuba y la condena al bloqueo emergieron como puntos coincidentes, indisolubles, entre la Nación y su Emigración.

La realización sistemática de encuentros de esta naturaleza y la existencia de 157 asociaciones de cubanos en 72 países, demuestran que el proceso de fortalecimiento de las relaciones entre Cuba y sus nacionales en el exterior es continuo e irreversible.

Se han celebrado en Cuba tres conferencias “La Nación y la Emigración” (1994, 1995 y 2004), en los que se adoptaron diferentes medidas para estrechar los vínculos de los cubanos residentes en el exterior con la Patria que los vio nacer.

En enero de 2013, se implementaron un grupo importante de nuevas medidas migratorias, cuya implementación ha transcurrido con total normalidad y aceptación general, tanto a lo interno como a lo externo.

Como resultado de la aplicación de estas medidas, se aprecia un incremento sostenido en los viajes de los cubanos por asuntos particulares, a la vez que han aumentado las visitas de los residentes en el exterior a Cuba.

Desde el 14.01.2013 hasta la actualidad, han viajado al exterior más de 769 mil 254 cubanos, el 79% de ellos por primera vez. En lo que va del actual año, se ha alcanzado un 28 % de crecimiento en comparación con igual etapa del 2016. El pasado año visitaron Cuba 428 mil cubanos residentes en el exterior, de ellos, 329 mil procedentes de EE.UU., mientras que en 2015 fueron 378 mil cubanos y 285 mil procedieron de EE.UU..

Se mantiene el sostenido incremento de los cubanos residentes en el exterior que deciden establecer su residencia permanente en Cuba.

Al analizar las cifras y eventos mencionados anteriormente, resulta evidente que no existen contradicciones de fondo entre Cuba y los cubanos residentes en el exterior.

Las nuevas medidas anunciadas, que entrarán en vigor el 1 de enero de 2018, forman parte del continuo e irreversible proceso de actualización de la Política Migratoria de nuestro país.

Este nuevo paquete de medidas migratorias se ha adoptado teniendo en cuenta, entre otros aspectos, los planteamientos y sugerencias de la comunidad cubana residente en el exterior; contribuirá a facilitar aún más la entrada a nuestro país de los emigrados cubanos y la obtención de la ciudadanía cubana y su documento de identidad para los hijos nacidos en el extranjero de ciudadanos cubanos residentes en el exterior.  Asimismo, reconoce, una vez más, el derecho de nuestros ciudadanos a viajar, a residir en el exterior y, si lo desea, a emigrar.

Nuestros cónsules se referirán a ellas con más amplitud en sus intervenciones.

La actual coyuntura en las relaciones con EEUU es muy compleja y trascendente a la cual debemos dedicar unos breves minutos. Está  caracterizada por un significativo retroceso en los vínculos bilaterales, como resultado del cambio de política del actual gobierno estadounidense que ha decidido reducir drásticamente el personal de su Embajada en La Habana y suspendido de manera inmediata la emisión de visas en su Consulado.

El traslado a terceros países de los trámites para obtener la visa estadounidense por parte de ciudadanos cubanos, sin ninguna garantía de su otorgamiento, además de encarecer considerablemente los viajes, los hace prácticamente inviables. Sin duda alguna, ello afectará directamente a las familias cubanas que, en lo adelante, no podrán obtener sus visas en La Habana y enfrentarán mayores obstáculos para visitar a sus familiares, e incluso para quienes desean emigrar.

En paralelo a la reducción del personal diplomático en La Habana, el gobierno estadounidense tomó la infundada e inaceptable decisión de expulsar de su territorio a 17 funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington, incluyendo una parte importante del personal del Consulado. Esta medida, de carácter político, tiene un impacto negativo en los servicios consulares y dificulta en particular los viajes a nuestro país de los cubanos residentes en los Estados Unidos.

El Gobierno de los Estados Unidos y su irracional política de hostilidad hacia Cuba, es el único y total responsable de la situación creada en la actualidad, que atenta contra el flujo regular de viajeros entre ambos países, incluidos el más de medio millón de ciudadanos cubanos que anualmente viajan en un sentido u otro entre nuestros dos países.

Nuestra embajada en Brasilia y nuestros consulados generales, desean contar con una comunidad cubana donde existan criterios y apreciaciones propios sobre nuestro país, que podemos o no compartir, visiones sobre el desarrollo de Cuba, de su economía, de sus enfoques políticos sobre determinados temas, que podemos o no compartir igualmente, pero, quisiéramos que si haya un deseo común a nosotros, unanimidad real, en la defensa de nuestra soberanía, en la oposición al bloqueo que tanto daño nos causa, en la lucha por conservar nuestra independencia y nuestra autodeterminación, por no someternos a nadie, y en la reconquista de la porción de territorio que contra nuestra voluntad ocupan los yanquis en Guantánamo.

Sabemos que en esa visión compartida también está la defensa de las conquistas de la revolución cubana en el orden social. El mundo debe saber que todos los cubanos dignos, defenderemos en una sola voz, la salud y educación gratuitas y con mejor calidad,  la seguridad social, la igualdad de oportunidades, y el tratamiento especial a los más vulnerables, sin dejar desamparado a nadie.

Todos estamos de acuerdo en seguir construyendo y perfeccionando un país sin drogas, sin pordioseros, ni limosneros, un país seguro, de respaldo y plenas garantías para la tercera edad. Un país con un pueblo saludable, instruido, con niños felices. Ese es el país que quisiéramos para nosotros y que nos empeñamos con decisión en hacerlo, a pesar de los errores que cometemos, de las  dificultades que encontramos y enfrentando a la primera potencia mundial y a huracanes cada vez más fuertes y desbastadores.    Nada de eso nos desalienta. Por el contrario, de cada adversidad, sacamos más fuerzas y más convicción de lucha y de victoria.

Pretendemos trabajar junto a ustedes en la defensa y divulgación de nuestra cultura, identidad y nuestras tradiciones. En hacerlas conocer a nuestros hijos, familiares y amigos brasileños.

En la batalla contra el bloqueo, es muy importante el papel y la denuncia de la comunidad cubana  donde quiera que este, para que los que pretenden derrotar a la revolución y apoderarse del control de la isla, sepan que no es solo el gobierno  revolucionario y los residentes en la isla quienes nos oponemos a ese genocidio, sino también todos los cubanos dignos y patriotas donde quiera que se encuentren. No importa donde vivamos, si llevamos a Cuba, a la patria que nos vio nacer,  en el Corazón y en el alma y la defendemos como un sagrado deber.

Más del 70 por ciento de la población cubana ha nacido y crecido bajo la aplicación del Bloqueo, política concebida para destruir la revolución y volver a convertir a Cuba en lo que era antes del 59. Ha sido, es y seguirá siendo el principal obstáculo para el desarrollo económico de nuestro país. Sigue buscando el mismo objetivo por el cual fue instaurado. Destruir la revolución, provocar escaseces, penurias, descontento, que generen inconformidad y oposición a la revolución  para después apoyarla a derrocar la revolución y apoderarse de nuevo de la isla.

Entre los años 2015 y 2016, el Ejecutivo de los Estados Unidos realizó enmiendas a algunas de las regulaciones de la política de bloqueo para modificar su aplicación. Reconocieron el fracaso de esa política anquilosada, injusta y rechazada de manera universal.

El pasado 16 de junio el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció el recrudecimiento del bloqueo como componente fundamental de su política hacia la Isla; hecho que reafirmó en su discurso ante las Naciones Unidas durante el Debate General del 72 periodo de sesiones de la Asamblea General, en septiembre de 2017 y que confirmó además su embajadora en la ONU en ocasión de la votación de la resolución contra el bloqueo el pasado 1 de noviembre, que nuevamente tuvo 191 votos a favor y solo dos en contra EEUU e Israel.

Con esa postura hacia Cuba, el Presidente Trump revierte los avances alcanzados en las relaciones bilaterales después de que el 17 de diciembre de 2014, los presidentes de los dos países anunciaran el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y el inicio de un proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales.

Sólo en el período de abril de 2016 a junio de 2017, el bloqueo ha causado pérdidas a Cuba en el orden de 4 mil 305,4 millones de dólares. Según estimaciones realizadas por el Ministerio de Economía y Planificación de Cuba, el país requiere entre 2 mil y 2 mil quinientos millones de dólares de inversión extranjera directa anual para alcanzar su desarrollo económico. En otras palabras, el costo del bloqueo anual representa para Cuba alrededor del doble de lo necesario para el desarrollo total de su economía.

Las medidas anunciadas por el actual gobierno norteamericano imponen trabas adicionales a las ya limitadas oportunidades de intercambio comercial entre Cuba y Estados Unidos, restringen aún más el derecho de los ciudadanos de ese país de viajar a Cuba.

El bloqueo tiene un carácter marcadamente extraterritorial, el cual se refleja entre otros ejemplos, en la persecución financiera contra bancos de terceros países y en la imposición de nuevas multas a instituciones bajo el fundamento de violar lo normado por el gobierno de los Estados Unidos en relación con Cuba. Ello ha movido a muchas instituciones bancarias a cerrar las cuentas cubanas y a adoptar medidas que obstaculizan y complejizan el normal funcionamiento del sistema bancario en la Isla.

Los avances producidos en los años 2015 y 2016, demostraron que Cuba y Estados Unidos pueden convivir de forma civilizada dentro del respeto de sus diferencias y cooperar en beneficio de ambos países y pueblos.

Agradecemos a la ANCREB y a su directiva, el trabajo desplegado, y el esfuerzo realizado para la realización de este evento. Deseamos una asociación de cubanos robusta, que defienda esas causas comunes de los cubanos dignos, que contribuya a reforzar la unidad de los patriotas cubanos donde quiera que estén.

Reiteramos la voluntad de nuestra embajada y de nuestro gobierno de continuar fortaleciendo los vínculos de Cuba con los cubanos residentes en Brasil y de manera general en  el exterior, para lo cual se continuarán estudiando nuevas medidas de actualización de la Política Migratoria a tono con las demandas y sugerencias planteadas por la comunidad y con los intereses superiores y capacidades reales del país, de manera armoniosa, y en constante dialéctica.

Antes de concluir, queremos testimoniar, a solo unos días de arribar al primer aniversario de la  desaparición física de Fidel,  nuestro  sentir de profundo dolor por su pérdida, y de enorme orgullo y amor por habernos conducido a la verdadera y definitiva independencia.  Superó junto a nuestro heroico pueblo, junto a los humildes, por los humildes y para los humildes, todo tipo de desafíos, calamidades, sacrificios, peligros, frente a sus poderosos adversarios.  Lideró los extraordinarios cambios que tuvo el país, en beneficio del pueblo.

Todos sabemos la Cuba que existía antes del 59, la de los burdeles, la de la discrimnación, la del analfabetismo, la de la insalubridad, la de la explotación y entrega de nuestras riquezas al capital norteamericano,  la del desalojo de campesinos, la de los desaparecidos y asesinados, sobre todo jóvenes. NO podemos olvidar la historia como pretenden los enemigos de Cuba. Después del 59 recuperamos la dignidad y el hombre, el pueblo,  se convirtieron en verdaderos protagonistas de los cambios. Todos sabemos cuánto cambió Cuba y su líder lo fue también de todos los humildes del mundo, de todos los pueblos sufridos, de la lucha  frente a la explotación, por un mundo mejor y más justo.

Gracias Fidel.

Te seremos fieles hasta nuestro último aliento.

Hasta la victoria siempre.

Muchas gracias.

Embajador Rolando Gómez González, Encargado de Negocios de la Embajada de Cuba en Brasil.

 

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